Este sitio web está diseñado exclusivamente con fines informativos y educativos generales acerca de las cepas probióticas y destinado a profesionales de la salud y la industria alimentaria.

Guía rápida para elegir el producto probiótico adecuado

Acerca de los probióticos Calidad
5 MinutesRead

Las mejores cepas probióticas para favorecer la salud son las que se han asociado a beneficios para la salud en estudios científicos de alta calidad. Para elegir el producto probiótico adecuado, hemos elaborado una guía rápida que destaca los puntos clave asociados a los productos probióticos de calidad.

No todos los probióticos son iguales

Cuando en un estudio científico se asocia un beneficio para la salud con una cepa probiótica, es solo para esa cepa probiótica en particular. 

Por ejemplo, los beneficios para la salud asociados con nuestra cepa Lactobacillus rhamnosus, LGG®1 (en adelante mencionada usando la marca registrada LGG®) no se extienden a otras cepas de Lactobacillus rhamnosus. Esto significa que Lactobacillus rhamnosus, GR-1® no puede producir los mismos beneficios para la salud que LGG®, aunque ambas sean cepas de Lactobacillus rhamnosus.

Que un producto probiótico contenga más de una cepa probiótica no significa necesariamente que proporcione más de un beneficio para la salud. Las combinaciones específicas de cepas (es decir, los productos con varias cepas) deben haber demostrado un beneficio para la salud en un estudio científico.2

Los resultados científicos de una cepa probiótica se relacionan específicamente con los participantes de ese estudio en particular (por ejemplo, si el beneficio se observó en un estudio con adultos, la cepa no beneficia necesariamente a un recién nacido).3

Los resultados científicos de una cepa probiótica están relacionados específicamente con el área de salud investigada (es decir, si una cepa se asocia con el apoyo a la salud inmunitaria, no significa que pueda favorecer la salud intestinal, la bucodental, etc.).

 

La cantidad correcta

Los productos probióticos contienen entre millones y miles de millones de bacterias vivas, cada una de las cuales puede formar comunidades de bacterias (es decir, colonias); por lo tanto, el número de bacterias probióticas que hay en un producto se expresa en unidades formadoras de colonias (UFC).2
Un número mayor de UFC no significa que sea un probiótico mejor.4
Si bien se han asociado cantidades de entre 500 millones y 50 000 millones de UFC con varios beneficios para la salud, la cantidad necesaria en cada caso depende de la cepa utilizada y del área de la salud en cuestión.5
Obtenga más información sobre las cepas probióticas y sus beneficios para la salud respiratoria, las heces sueltas ocasionales y el llanto excesivo e irritabilidad.

 
Qué buscar al comprar probióticos

¿Qué hay que buscar?

Cepas bacterianas Abrir Cerrar

Lo ideal es que un producto probiótico enumere los nombres completos de las bacterias que contiene. 

Tomemos Lactobacillus rhamnosus GG, LGG® como ejemplo.
«Lactobacillus» es el género, «rhamnosus» es la especie, «GG» es la cepa y «LGG®» es la marca registrada de esta cepa en concreto producida por Chr. Hansen. Si se omite la cepa, no es posible saber qué área de la salud puede favorecer este producto probiótico.

Por lo tanto, debe elegir productos que especifiquen la cepa y no solo el género o la especie. Esto es importante porque las distintas cepas pueden favorecer diferentes áreas de las salud gracias a sus características únicas, aunque pertenezcan al mismo género y especie.
¿Quiere más información sobre lo que son los probióticos?

Declaraciones y uso recomendado Abrir Cerrar

Aquí se explica cómo utilizar el producto y el campo de la salud al que puede beneficiar. Todas las declaraciones deben tener respaldo científico.

Recuento total de células activas (UFC) Abrir Cerrar

Fíjese en el número de bacterias vivas (UFC) que contiene el producto (a veces aparecen como «cultivos vivos»). Evite los productos que indican las UFC «en el momento de la fabricación»: este dato no tiene en cuenta el descenso de las UFC durante el almacenamiento. Las UFC que aparecen en la lista suelen ser un recuento total, aunque en los productos con varias cepas se prefiere el recuento de cada una para que sea posible garantizar la cantidad recomendada de cada cepa en particular. Las UFC indicadas en la etiqueta del producto deben ser iguales a la cantidad asociada a los beneficios documentados para la salud.

El número de bacterias presentes en un producto probiótico disminuye con el tiempo

Los probióticos son microorganismos que, para que funcionen correctamente, deben seguir vivos cuando se consumen. 
El número de bacterias vivas presentes en un producto probiótico disminuirá entre la fabricación y la compra. En una etiqueta probiótica, preste atención al número de UFC al «final de la vida útil» (la posible caducidad de un producto). Ese número debe estar dentro del intervalo que se usó en el estudio científico que demostró el beneficio para la salud de la cepa.2
La cantidad de probiótico (UFC) presente en la «fecha de fabricación» no es tan importante como la presente al «final de la vida útil».2
No todos los probióticos necesitan refrigeración para mantener su funcionalidad; de hecho, la mayoría se pueden conservar a temperatura ambiente.4

 

Seguros para consumir con confianza

No hay que encontrarse mal para consumir probióticos, ya que pueden formar parte de la alimentación diaria.4
La cepa probiótica debe estar aprobada para el consumo humano por parte de un organismo regulador o de seguridad alimentaria reconocido:

  • GRAS («Generally Recognized As Safe», generalmente reconocido como seguro) notificado a la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA)6
  • QPS (Presunción Cualificada de Seguridad) concedida por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)7

Consulte a un profesional sanitario si desea más información sobre los probióticos que apoyan la salud.


LGG® es una marca registrada de Chr. Hansen A/S.

Este artículo tiene carácter informativo sobre los probióticos, y no pretende sugerir que ninguna sustancia a la que se haga referencia en él esté indicada para diagnosticar, curar, mitigar, tratar o prevenir ninguna enfermedad.

Referencias

1. Hojsak I, et al. Lactobacillus GG in the prevention of nosocomial gastrointestinal and respiratory tract infections. Pediatrics. 2010;125(5):e1171-7. (PubMed)

2. Jackson SA, et al. Improving End-User Trust in the Quality of Commercial Probiotic Products. Frontiers in Microbiology. 2019;10:739. (PubMed)

3. McFarland LV, et al. Strain-Specificity and Disease-Specificity of Probiotic Efficacy: A Systematic Review and Meta-Analysis. Front Med (Lausanne). 2018;5:124-. (PubMed)

4. World Gastroenterology Organisation. World Gastroenterology Organisation Global Guidelines - Probiotics and prebiotics. 2017.

5. Hao Q, et al. Probiotics for preventing acute upper respiratory tract infections. Cochrane Database Syst Rev. 2011(9):Cd006895. (PubMed)

6. Food and Drug Administration. GRAS Notice Inventory > Agency Response Letter. GRAS Notice No GRN 000049. 2002.

7. EFSA Panel on Biological Hazards (BIOHAZ). Statement on the update of the list of QPS-recommended biological agents intentionally added to food or feed as notified to EFSA 3: Suitability of taxonomic units notified to EFSA until September 2015. EFSA Journal. 2015;13:4331.

¿Qué son

los probióticos?

Más información sobre qué son los probióticos y cuáles son sus beneficios para la salud

Qué

buscar

Reciba consejo sobre cómo elegir un producto probiótico de alta calidad

Nuestras
cepas

Obtenga más información sobre algunas de las cepas probióticas más documentadas del mundo y sobre sus beneficios para la salud

Compartir